Esto es lo que ocurrió en el Foro Mundial del Ayahuasca de Girona del 11 al 13 de septiembre de 2026. Una delegación de Escuela FloreSiendo estuvo presente y fue testiga de lo siguiente:
Multitud de líderes y lideresas indígenas de Brasil, Colombia y Perú usaron constantemente expresiones como “nuestra medicina” o “nos pertenece”.
Edina Shanenawa (líder del pueblo Shanenawa) lo dijo claramente ante la prensa española en una entrevista en el diari ARA:
“Nosotros somos los dueños de la medicina sagrada»
Hemos visto numerosas veces en la historia como las víctimas han terminado convirtiéndose en verdugos y los sometidos han terminado siendo tiranos.
¿Es coherente hablar de que si un “blanco” facilita ayahuasca es “apropiación cultural” y a la vez apropiarse de la ayahuasca diciendo que uno es dueño de ella?
¿Es coherente criticar a científicos que quieren liofilizar la ayahuasca y que sea reconocida como medicamento y a la vez reclamar una patente eterna sobre la ayahuasca?
Apropiación cultural es vestirse con las mismas ropas de una tribu o proclamarse como representante de sus tradiciones y cultura.
¿Pero es apropiación cultural que una medicina natural que salva miles de vidas se expanda por el mundo?
La ayahuasca no solo crece en el Amazonas sino que también lo hace en plantaciones en Australia, Filipinas, India, Guatemala, Hawai o Chiapas.
Muchos indígenas son guardianes de ella en el Amazonas y muchos facilitadores, abogados y activistas somos guardianes de ella en Europa defendiéndola y expandiéndola.
NO SE SABE QUIÉN NI QUÉ PUEBLO DESCUBRIÓ LA FÓRMULA DEL AYAHUASCA
Hay registros milenarios del uso de la liana del ayahuasca sola pero mezclada con chacruna solo hay registro desde el siglo XVII.
El antropólogo e historiador Peter Gow, con su amplio y enciclopédico estudio del tema afirma que tuvo su origen en las reducciones jesuitas del Amazonas del valle del Río Napo donde los indígenas buscaron la protección de estos campamentos contra las epidemias, la despoblación, los esclavistas y las amenazas militares de sus vecinos.
Allí se vivían en recintos comunes sin importar sus distinciones tribales lo que los convirtió en una olla a presión de intercambio medicinal.
Fue en un intercambio de plantas purgantes entre indígenas donde surgió la serendipia de la fórmula y curiosamente los colonizadores españoles fueron cocreadores de ello involuntariamente.
Esto desmonta la narrativa de la ayahuasca como medicina milenaria.
Su uso fue pasándose de tribu e tribu e incluso entre mestizos, españoles y portugueses pues nació para eso: para compartirse con todos y ser una medicina libre de dueños y dogmas tradicionalistas.
Río Napo
Reducciones Jesuitas S. XVII
Numerosos participantes reportaron que algunos líderes indígenas hablaron desde una actitud de superioridad colocando el uso chamánico del ayahuasca por encima del uso terapéutico y ridiculizando a los facilitadores considerándolos de segunda categoría.
Además se extendió mucho una narrativa de idealización del “chamán” o “curandero” como el que sana lo que puede generar dinámicas de dependencia y abuso de poder.
No es el facilitador o el chamán el que sana y tampoco lo es la ayahuasca pues ambos son catalizadores y no deben situarse en el centro para que la persona reconozca ese poder adentro de sí misma y no lo entregue a lo externo.
La organización ICEERS excluyó y marginó del evento a los facilitadores a pesar de ser los que damos la cara por la ayahuasca en Europa y se la hacemos llegar a miles de personas que transforman sus vidas.
EN EL CIERRE DEL FORO MUNDIAL DEL AYAHUASCA 2026,
estando presentes 1700 personas y después de escuchar los gritos y vómitos de resentimiento del jefe ashaninka Benji Piyako alguien se atrevió a expresar lo que muchos callaban “por respeto y no ofender”.
Fue entonces cuando Sergio Sanz Navarro, psicólogo cofundador de FloreSiendo y director en Europa con 12 años de experiencia y compromiso con el ayahuasca, se levantó del público y exclamó:
“Vosotros tampoco sois los dueños del ayahuasca ni teneis la patente, quereis apropiaros de ella, de su destino y de su manera de usarse pero la ayahuasca es de todos, es patrimonio de la humanidad, viva la libertad”




