¿CUÁNTO TIEMPO DEBO DEJAR DE TOMAR ANTIDEPRESIVOS ANTES DE TOMAR AYAHUASCA O BUFO ALVARIUS?

Aclaración (añadida el 20 de agosto de 2026). Escuela FloreSiendo y ninguna persona de su equipo
recomienda, sugiere ni facilita en ningún caso dejar, reducir, sustituir o modificar la medicación
psiquiátrica de nadie, ni antes ni durante los encuentros. Cualquier decisión sobre el tratamiento
corresponde exclusivamente a la persona interesada, en comunicación con su médico o psiquiatra, y la
pauta que éste indique debe seguirse tal cual. Este artículo es una síntesis divulgativa de literatura y
experiencias, no constituye recomendación ni indicación individual, y la información que contiene
necesita replicación con muestras mayores y especificidad respecto de cada psicofármaco y sus
posibles interacciones farmacocinéticas y farmacodinámicas con la ayahuasca. La Escuela aplica un
Protocolo de Admisión, Cribado y Seguridad que excluye la participación de personas con
determinados antecedentes y tratamientos, y no admite a quien haya modificado su medicación sin
indicación médica.


¿CUÁNTO TIEMPO DEBO DEJAR DE TOMAR ANTIDEPRESIVOS ANTES DE TOMAR
AYAHUASCA O BUFO ALVARIUS?


En este artículo revisamos y sintetizamos literatura científica y la experiencia de facilitadores,
médicos, psicofarmacólogos y expertos entrevistados a lo largo de los años para aproximarnos a
este tema.


Para comprenderlo, es importante aclarar tres conceptos de psicofarmacología: farmacocinética
(cómo el cuerpo afecta al fármaco) y farmacodinámica (cómo el fármaco afecta al cuerpo). Las
interacciones farmacocinéticas compiten por el metabolismo (absorción y eliminación), mientras
que la farmacodinámica compite por el efecto psicotrópico o terapéutico. El tercer concepto es la
«semivida», el tiempo que tarda la concentración plasmática de un fármaco en reducirse al 50% en
el organismo.


Según la lógica simple, habría un tiempo determinado de días o semanas de interrupción de cada
fármaco antes de tomar ayahuasca, para evitar un «síndrome serotoninérgico», es decir, un
exceso de serotonina en el cuerpo. Los tiempos de interrupción que se manejan en la práctica
clínica varían según el fármaco y el criterio del prescriptor; esa valoración, y la decisión y el plazo
de interrupción cuando proceda, corresponden en exclusiva al psiquiatra o médico que lleva el
tratamiento, no a un plazo genérico. Las posibles interacciones farmacocinéticas y el intervalo
seguro dependen del fármaco concreto y deben valorarse con el psiquiatra o médico prescriptor.
Ambas sustancias actúan sobre el sistema serotoninérgico, y por eso su eventual combinación o
secuencia debe valorarla siempre el médico prescriptor.


Como afirma el psiquiatra Brian Anderson en una de sus publicaciones científicas: «Gran parte de
la preocupación por el uso de ayahuasca por parte de personas que toman antidepresivos parece
derivarse del supuesto «síndrome serotoninérgico» planteado por James Callaway y Charles Grob
en su artículo de 1998 «Preparaciones de ayahuasca y recaptación de serotonina: una
combinación potencialmente grave de interacciones adversas».»


El síndrome serotoninérgico preocupa a quienes consumen ayahuasca, ya que ésta contiene
alcaloides tipo harmala, como la harmina y la harmalina, que actúan como inhibidores de la
monoaminooxidasa (IMAO). Esto significa que impiden la degradación de la serotonina,
aumentando sus niveles en el organismo. Por lo tanto, si una persona toma antidepresivos IMAO o
inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los más utilizados, existe el temor de
que sus niveles de serotonina se eleven demasiado al consumir ayahuasca.

Entre las personas que en Brasil y otros países beben ayahuasca regularmente en contextos
religiosos, la literatura científica ha publicado muy pocos casos de síndrome serotoninérgico desde
el artículo de Callaway y Grob de 1998. La idea de que los casos graves son raros, al menos
dentro de la mayor organización que utiliza ayahuasca en Brasil, la União do Vegetal (UDV), está
respaldada por la declaración del psiquiatra Luis Fernando Tófoli, coordinador del Comité de Salud
Mental de la UDV, siempre que se haya seguido la pauta de interrupción indicada por el propio
psiquiatra de cada persona. En todo caso, la rareza de los casos publicados no sustituye a la
valoración individual por el médico prescriptor.


En cuanto a los ansiolíticos, el litio o los antipsicóticos, la interrupción o modificación de estos
tratamientos debe decidirla exclusivamente el psiquiatra que los prescribe; nosotros no indicamos
plazos ni sugerimos su interrupción. En particular, no sugerimos en ningún caso la interrupción de
antipsicóticos: cualquier cambio debe decidirlo el psiquiatra responsable valorando el diagnóstico y
la historia clínica de cada persona. A pesar de los resultados positivos del los estudios del psiquiatra Benjamin Mudge de los beneficios del ayahuasca para personas con trastorno bipolar las personas con diagnóstico de trastorno bipolar no participan
en nuestros encuentros, conforme a nuestro Protocolo de Admisión, Cribado y Seguridad vigente.
Si toma algún medicamento psicofarmacológico y está considerando tomar ayahuasca, es
importante que informe a su facilitador de confianza del tipo de medicamento, dosis y frecuencia,
para que sea su médico quien le dé las indicaciones que procedan. La pauta que le indique su
psiquiatra sobre la interrupción o el mantenimiento de la medicación debe seguirse tal cual la
indique, sin sustituirla por otros criterios.


Existe un debate científico abierto sobre la hipótesis serotoninérgica de la depresión (véase el
metaanálisis de Moncrieff et al., 2022) y sobre el peso de los factores psicosociales. Ese debate
corresponde a la comunidad científica y clínica, y nada de él altera la regla anterior: cualquier
decisión sobre el tratamiento debe tomarse con el médico o psiquiatra responsable.
La decisión de mantener o modificar cualquier tratamiento farmacológico corresponde siempre a
su psiquiatra. Para estudios sobre la ayahuasca y la depresión, sugerimos la lectura de los
trabajos del Dr. Draulio Araujo y del Dr. Palhano Fontes, así como los estudios sobre seguridad
realizados por el Dr. Jordi Riba en el Hospital de Sant Pau de Barcelona durante más de 20 años.

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