
Desde mi experiencia acompañando a miles de personas en sus sesiones de bufo alvarius la mejor manera de acompañar la experiencia es interviniendo lo menos posible. Cuando las alumnas y alumnos de la escuela me dicen que quieren formarse como facilitador de bufo alvarius les digo que la clave está precisamente en no querer «serlo», es decir, en no montar un personaje en torno a ello, sino simplemente ejercer ese rol de asistencia de manera aseptica, etica y responsable, sin tratar de ser el protagonista del proceso pero tampoco estar ausente. Se trata de estar presente conteniendo a la persona y su cuerpo para que no se choque con nada si se mueve y se pueda hacer daño , por otro lado con el bufo no suele vomitarse pero a veces puede ocurrir y es importante que la persona tenga la cabeza hacia un lado para que no vomite hacia arriba. Se trata de ofrecerle confianza e invitandole a respirar si en algun momento la persona se dirige a nosotros angustiada. Tampoco de trata de darle un monton de indicaciones una tras otra agobiandolo. El facilitador debe observarse sobre todo a si mismo, sus pensamientos y reacciones, todo aquello que quiere hacer para que el proceso sea como el cree que debe de ser. Hay facilitadores que creen que debe ser intenso cuando no necesariamente debe ser intenso para que sea profundo o catartico para que sea liberador. Tampoco el facilitador puede «llevar» a la persona a algun sitio, «entrar en su viaje» o «intervenir en lo astral», todo eso son creencias que desempoderan a la persona y le otorgan al facilitador un falso poder en el que a veces de regodea para suplir sus propias carencias de autoestima. El dicho zen lo resume muy bien «no hacer nada y que nada quede sin hacer», quizas algunos se decepcionen cuando vengan a nuestra escuela esperando una formacion larga de muchas cosas que aprender a hacer cuando en realidad se trata mas bien de todo lo que no debes hacer, aprender a que tu ego se aparte y deje que intervenga lo divino en la persona. A algunos aprender a no hacer o desaprender les lleva años. Ademas tambien considero que el facilitador no debe fumar la medicina si se la da a otra persona para asi poder estar presente con la persona y al menos en FloreSiendo tampoco permitimos que se fume lo que queda en la pipa de lo que la persona fuma. Desde mi experiencia muchos facilitadores hacen eso desde un patron de consumidor o tambien porque consideran una pena o un «sacrilegio» que se desperdicie medicina pero en realidad todos esos restos se pueden juntar y ofrecer al fuego de un temazcal. Se puede fumar el bufo alvarius en silencio, con musica grabado o con los cantos del facilitador. Es muy importante no presionar a la persona ni burlarse de ella, insultarla o hacer comentarios si la persona tiene miedo. Ademas es importante que la persona no fume dos veces el mismo dia a menos que no se haya tragado el humo, por otro lado si la persona fuma y siente que se ha dejado llevar del todo sugiero que no vuelva a fumar el bufo al dia siguiente y que espere al menos una semana o dos si quiere volverlo a fumar ya que si no puede tener reactivaciones de la experiencia y para algunas personas puede ser vertiginoso. Aunque yo siento que si una vez un ser humano se deja llevar del todo y siente y vive lo que yo viví ya no son necesarias mas veces para confirmar lo mismo, mas vale ponerse al trabajo para traer todo ese amor a este mundo y repartir la medicina con mas personas que vivan lo mismo.
No hace falta tener ninguna carrera previa para formarte como facilitador pero si considero que es importante haber vivido la experiencia uno mismo y tener vocación
Respecto a la dosis 50 miligramos es una dosis estandar perfecta para tener la posibilidad de vivir una experiencia profunda. Si la persona se resiste a soltar el control dandole esa dosis no lo va soltar porque le des más y en cambio su cuerpo se hará cargo de lo que el no quiere hacerse cargo y se desconectará pudiendo tener amnesia de la experiencia y por lo tanto poco aprendizaje o impronta consciente, y si se entrega aunque le des mas quizas dure más tiempo pero no necesariamente será mas profundo. Los facilitadores que relacionan su valía como facilitadores con los procesos corren el riesgo de dar dosis elevadas pues ponen toda su recursividad en la medicina y la dosis y se olvidan de otros aspectos y de la propia actitud y recursos de la persona.
Un facilitador de bufo adecuado no idolatra la medicina ni pide que lo idolatran, no ocupa al centro, le deja ese lugar a lo divino
Sergio Sanz Navarro
Psicologo y facilitador de bufo alvarius
