Adicción a la Ayahuasca: ¿Es Posible Volverse Dependiente?

¿Genera dependencia la ayahuasca? Analizamos qué dice la evidencia científica sobre su potencial adictivo, los riesgos reales y cómo se gestionan en un contexto ceremonial seguro.

¿Genera dependencia la ayahuasca? Analizamos qué dice la evidencia científica sobre su potencial adictivo, los riesgos reales y cómo se gestionan en un contexto ceremonial seguro.

¿Es posible volverse adicto a la ayahuasca? Respuesta directa

No, la evidencia científica disponible indica que la ayahuasca no genera dependencia física ni sigue el patrón de adicción característico de sustancias como el alcohol, la cocaína o los opioides. No produce tolerancia creciente, no provoca síndrome de abstinencia y, paradójicamente, varios estudios clínicos la han investigado como herramienta de apoyo en el tratamiento de otras adicciones. Esto no significa que esté libre de riesgos: su consumo requiere preparación, supervisión y descarte de contraindicaciones médicas y psiquiátricas.

¿Qué significa «adicción» en términos farmacológicos?

Para responder con rigor hay que partir de una definición clara. Según los criterios que maneja la comunidad científica (recogidos también por la OMS), una sustancia adictiva es aquella capaz de generar:

  • Tolerancia: necesidad de aumentar la dosis progresivamente para lograr el mismo efecto.
  • Síndrome de abstinencia: malestar físico o psicológico al interrumpir el consumo.
  • Activación sostenida del sistema de recompensa dopaminérgico, que impulsa la búsqueda compulsiva de la sustancia.

Lo que dice la evidencia científica

La investigación farmacológica sobre la ayahuasca, liderada durante dos décadas por el Dr. Jordi Riba desde el Hospital de Sant Pau (Barcelona) y el neurocientífico brasileño Draulio Araujo en Brasil, han documentado varios hallazgos relevantes:

  • Tolerancia inversa, no creciente: a diferencia de las drogas de abuso, con la ayahuasca el patrón habitual es el contrario — muchos usuarios experimentales relatan necesitar dosis iguales o menores con el tiempo para alcanzar efectos comparables, no mayores.
  • Ausencia de síndrome de abstinencia: no se ha documentado un cuadro de abstinencia física al dejar de consumirla.
  • Perfil de activación cerebral distinto al de las drogas adictivas clásicas: los estudios de neuroimagen del equipo de Riba muestran que la ayahuasca activa principalmente zonas relacionadas con el procesamiento emocional, la memoria y la introspección — no el patrón de activación reforzante y compulsiva típico de la cocaína, la metanfetamina o el alcohol. (Vale la pena matizar: un informe técnico de 2017 sobre ayahuasca señaló activación puntual del núcleo accumbens en pacientes con depresión mayor tratados con ayahuasca, lo cual forma parte de por qué se investiga su efecto antidepresivo — pero esa activación puntual no equivale al patrón de refuerzo compulsivo que define la adicción).
  • Estudios en usuarios rituales habituales: investigaciones publicadas por ICEERS sobre consumidores rituales de ayahuasca en iglesias sincréticas brasileñas (con un consumo de al menos dos veces al mes durante años) no encontraron el patrón de problemas asociado a la adicción, y sí puntuaciones significativamente más bajas en medidas de psicopatología frente a grupos de control.
  • El propio Riba ha descrito en diversas entrevistas que la ayahuasca «carece de toxicidad física» y que, lejos de ser una droga lúdica, produce una experiencia frecuentemente incómoda y confrontativa — todo lo contrario al perfil de una sustancia que uno busca consumir por placer repetido.

Potencial terapéutico frente a otras adicciones

Uno de los hallazgos más citados en la literatura es, precisamente, el opuesto a generar dependencia: su uso como herramienta de apoyo en el tratamiento de otras adicciones.

  • El proyecto pionero de Grob et al. (1996) con miembros de la União do Vegetal en Brasil encontró ausencia de toxicidad a largo plazo, ausencia de patrones de abuso y un potencial terapéutico para problemas de adicción.
  • Estudios posteriores (Fernández y Fábregas, 2014; Loizaga-Velder y Verres, 2014) documentaron testimonios de personas en tratamiento por dependencia a cocaína y alcohol que, tras procesos con ayahuasca en contextos terapéuticos supervisados, reportaron una mejor comprensión de las causas psicológicas de su conducta adictiva y una reducción del deseo compulsivo de consumo.

Si quieres informarte con más detalle sobre cómo se estructura un proceso ceremonial seguro, puedes consultar nuestros retiros ayahuasca

Preguntas frecuentes

¿Se puede tomar ayahuasca todos los días? 

No es una práctica recomendada ni habitual en ningún contexto tradicional o terapéutico serio. El propio patrón de tolerancia inversa hace que el consumo frecuente no tenga sentido ni siquiera desde la lógica del efecto buscado, y el proceso purgativo e intenso de cada ceremonia requiere tiempo de integración.

¿Genera tolerancia como otras sustancias? 

No de la manera habitual. Lo documentado es más bien lo contrario: muchos usuarios describen necesitar la misma dosis o menos con el tiempo para experiencias comparables.

¿Es comparable en riesgo de abuso a otras sustancias psicodélicas? 

Su perfil farmacológico y los estudios disponibles la sitúan con un potencial de abuso considerablemente más bajo que sustancias de uso recreativo. Esto se relaciona con la naturaleza de la propia experiencia, frecuentemente confrontativa y demandante, muy distinta a la búsqueda de placer inmediato asociada al abuso de sustancias.

¿Puede alguien «engancharse» a las ceremonias en un sentido psicológico? 

Es posible desarrollar un vínculo poco saludable con cualquier práctica intensa de introspección si se usa para evitar la vida cotidiana en lugar de integrarla. Por eso el acompañamiento y la integración posterior son parte esencial de un proceso responsable, y no solo la ceremonia en sí.

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Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración médica o psicológica individual. Ante cualquier duda sobre medicación, salud mental o condiciones preexistentes, consulta con un profesional sanitario antes de participar en cualquier ceremonia.

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