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«REEDUCACIÓN PSICODÉLICA SOCIAL» :

Psicodélicos es la designación oficial que se le da a todas aquellas sustancias que permiten «manifestar lo que estaba oculto», esa es su etimología, el inconsciente es desde la mirada psicoanalítica la fuente del conflicto interno, sin embargo más allá de ese programa hay un inconsciente más profundo y divino que es un reservorio de sabiduría y de amor

Psicodélicos es la designación oficial que se le da a todas aquellas sustancias que permiten «manifestar lo que estaba oculto», esa es su etimología, el inconsciente es desde la mirada psicoanalítica la fuente del conflicto interno, sin embargo más allá de ese programa hay un inconsciente más profundo y divino que es un reservorio de sabiduría y de amor. Cuando tomamos psicodélicos ambos afloran y podemos resignificar desde esa visión profunda divina todas nuestras interpretaciones de la realidad que son las que crean nuestra experiencia interna y el mundo.

Dentro de esta categoría se encuentran los enteógenos como la ayahuasca, el LSD, la psilocibina, el bufo alvarius y los entactógenos como el MDMA o el 2CB. No se encuentran en esta categoría los psicofármacos antidepresivos típicos o ansiolíticos que mas que despertar lo profundo, nos adormecen más en él y nos anestesian momentáneamente. Tampoco entra en esta categoría la marihuana.
La palabra «psicodélico» ha quedado asociada en el inconsciente colectivo a «hippie», «lúdico», «droga», «mal viaje»,»brote psicótico», «visuales»… y ha perdido el aroma divino y revelador de la etimología con la que fué fundada. Es momento de reivindicar su rigor científico, clínico, psicoterapéutico, espiritual, médico y psicofarmacológico. Y también revolucionario.

Cuando Albert Hoffman descubrió el LSD , envió muestras a muchas universidades, médicos, psicólogos y psiquiatras quedaron fascinados de sus usos clínicos y se empezó a hablar de su potencial terapéutico, incluso la prensa de entonces se hizo eco. Cuando Timothy Leary lo probó sacó al LSD del entorno clínico y lo dió a miles de universitarios de las universidades donde estudiaban los supuestos futuros políticos y dirigentes de EEUU, tambien se enviaron miles de dosis a vietnam para frenar la guerra. No todos los estudiantes supieron navegar la experiencia sin ayuda de un facilitador y los que lo hicieron vieron en ello la gasolina espiritual para el movimiento contracultural de paz y amor. Con todo ello llegó Nixon, con su guerra contra las drogas y su propaganda infundada contra los psicodélicos metiendola en el mismo saco que sustancias con nulo potencial terapéutico como la cocaína. Años después y con el surgimiento de la expansión de la ayahuasca y el bufo alvarius en el mundo, los estudios de MAPS sobre los beneficios del MDMA en trastornos de estrés postraumático que desmostraron que es la terapia más efectiva y el auge de los estudios con psilocibina… nos vemos inmersos en el llamado renacimiento psicodélico donde es necesario liberar a estas sustancias del estigma y educar a la sociedad en sus usos , beneficios y también riesgos.

Los riesgos son infimamente menores de lo que nos han hecho creer y los beneficios infinitamente mayores de lo que nos han dicho.

Desde luego los psicodélicos no son la panacea pero son sin duda alguna los mejores medicamentos de los que disponemos en psicofarmacología para el tratamiento de todas las afecciones psicoemocionales.

La reeducación psicodélica social consiste en informar verazmente de estas sustancias mediante las redes sociales, los periódicos, las escuelas y universidades y la televisión de lo que realmente son y permite el uso terapéutico/espiritual de estas sustancias en entornos seguros y amorosos. Para así desestructurar y disolver toda distorsión postiva o negativa, desinformación, idolatrías o demonizaciones condenatorias que tengan que ver con las sustancias para que así se eduque a la población en como usarlas para que todos nos veamos beneficiados de ellas.

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